“Para el padeciente de depresión, no es solo un problema lidiar con este cuadro de ánimo persistente, sino que además sería un problema extra que ‘otros’ lo sepan. Se genera así un bucle problemático: no lo digo para que no me juzguen, pero al no decirlo lidio con algo más grande de lo que puedo manejar yo solo”, según la INECO.
Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano. Esta organización brindó al medio Infobae recomendaciones para abordar adecuadamente estos prejuicios y promover un ambiente de apoyo y comprensión.
- Practicar autoreflexiones: el “brainstorming”, anotar las primeras ideas que se aparezcan a la mente, describiendo qué se piensa sobre los sentimientos.
- Autorrevelaciones: exposición a compartir un sentimiento privado y darle la oportunidad a otros de opinar y ayudarnos, si es que pueden hacerlo.
- Registrar los sentimientos de tristeza y/o de otros: Si se registrase que el sentimiento de tristeza surgió alguna vez en la semana, se podría hacer el ejercicio anti-estigma de volver a pensar sobre ese sentimiento y preguntarse acerca de lo que ocurrió y qué tan importante es realmente.
- Mejorar la lectura e interpretación de nuestras emociones: si se desea realizar un ejercicio anti-estigma de la depresión, se podría tratar de lateralizar el trabajo: hacer una lectura consciente de textos que expliquen las emociones, explorar estados emocionales propios y aprender a diferenciarlos, tener un espacio privado para preguntarse cómo se está, entre otras cuestiones. De esa forma, se está trabajando en “ver las marcas”, “ver el estigma”, en lugar de ocultarlo o compensarlo.






