El Niño y La Niña son fenómenos climáticos que ocurren en el océano Pacífico, afectando el clima mundial. Estos eventos alteran las temperaturas del agua en la región ecuatorial, causando variaciones significativas en las condiciones meteorológicas globales.
El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, lo que produce un clima más cálido y seco en algunas áreas, mientras que en otras provoca lluvias intensas. Este fenómeno puede generar sequías y ciclones en diversas regiones.
Por otro lado, La Niña es el fenómeno opuesto: las aguas del Pacífico ecuatorial se enfrían, lo que genera condiciones más frías y secas en algunas zonas, mientras que otras experimentan un aumento de lluvias y tormentas. Ambos eventos tienen un impacto significativo en la agricultura y los ecosistemas.
Estos fenómenos, que suelen durar entre 9 y 12 meses, son monitoreados constantemente por meteorólogos debido a sus efectos a nivel mundial. Su comportamiento es un factor crucial en la predicción del clima y la gestión de recursos naturales en diversas regiones del mundo.






