El gobernador de Neuquén sigue firme en su objetivo de construir una provincia más justa, con un marcado contraste respecto a la gestión de su predecesor. A un año de gobierno, su enfoque en la generación de nuevas oportunidades representa un quiebre con los modismos de la vieja política.
Rolo Figueroa se posiciona como artífice de un cambio transformador en Neuquén, apostando por un modelo de gestión que rompe con las prácticas heredadas. Su propuesta se centra en derribar barreras históricas, promoviendo la redistribución mediante la creación de oportunidades que beneficien a los sectores menos favorecidos.
La administración ha orientado sus esfuerzos hacia políticas innovadoras que buscan equiparar las condiciones de acceso a recursos y herramientas esenciales para el desarrollo personal y profesional. Este enfoque prioriza la inversión en programas de capacitación y en iniciativas que impulsen el emprendimiento, abriendo nuevos caminos para quienes tradicionalmente han sido marginados.
El quiebre con los modismos de la vieja política se traduce en medidas concretas que favorecen la inclusión y el fortalecimiento de la sociedad. Al dejar atrás estructuras de privilegio, la gestión fomenta una participación activa y empoderadora de la ciudadanía, marcando un antes y un después en la forma de hacer política en la provincia.
Con una visión renovada y un compromiso inquebrantable hacia la justicia social, Neuquén avanza hacia un futuro en el que la igualdad de oportunidades es el pilar fundamental del desarrollo. Esta transformación no solo refuerza la credibilidad de la gestión, sino que también inspira a la comunidad a confiar en un proyecto de progreso genuino y sostenible
Fuente: https://www.diario7lagos.com.ar/en-neuquen-ya-no-hay-privilegios-nadie-n74715






