Después de más de 20 años, el gobierno nacional autorizó el ingreso de carne con hueso a la Patagonia. La medida generó controversia, con varios dirigentes en contra, pero el gobierno sostiene que cumple con estándares internacionales de sanidad.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aprobó el cambio que afecta a la Patagonia, zona donde hasta ahora se mantenía la restricción. La medida fue publicada oficialmente esta semana y responde a la normativa internacional.
La decisión fue rechazada por los gobernadores de Río Negro y Neuquén, quienes consideran que esta apertura podría afectar el estatus sanitario de la región. No obstante, el gobierno sostiene que la medida busca garantizar la sanidad del ganado y la seguridad alimentaria.
La polémica continúa, ya que sectores rurales consideran que la apertura podría tener consecuencias negativas para la producción local. Sin embargo, el gobierno defiende la flexibilización como una medida para facilitar la comercialización y mejorar el abastecimiento interno.






