El diputado había pedido que el máximo tribunal interviniera por un episodio con el asesor presidencial Santiago Caputo, pero finalmente desistió del planteo. La causa sigue su curso en instancias inferiores.
Todo comenzó el 1° de marzo en el Congreso, cuando Manes denunció haber sido intimidado por Caputo tras el discurso del presidente Javier Milei. Según su relato, hubo expresiones que interpretó como amenazas.
Aunque inicialmente buscó que la Corte actuara por la vía del “per saltum”, sus abogados decidieron retirar ese recurso. El máximo tribunal lo dio por desistido, dando cierre a esa instancia.
Mientras tanto, la Cámara Federal porteña ordenó que se revise si Manes puede actuar como querellante para impulsar la causa. Esto permitirá analizar nuevamente si deben tomarse medidas de prueba.






