Desde Casa Rosada admitieron que el estado de las rutas nacionales es “calamitoso”, pero afirmaron que antes de avanzar con obras de mantenimiento es necesario estabilizar la macroeconomía.
Ante reclamos de mandatarios provinciales por la caída en la recaudación y la falta de inversión en infraestructura, voceros del Gobierno libertario señalaron que “se seguirá dialogando”, aunque calificaron como “inviables” los proyectos que buscan coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles.
Según explicaron, esas propuestas implicarían una transferencia de casi dos puntos del PBI a las provincias, algo que la administración de Javier Milei no está dispuesta a aceptar. Además, recordaron que cualquier cambio impositivo debe tener origen en la Cámara de Diputados.
Sobre el futuro de Vialidad Nacional, las fuentes indicaron que aún no se definió si el organismo será disuelto o absorbido por la Secretaría de Obras Públicas, en el marco del plan de reestructuración del Estado. También remarcaron que el objetivo es eliminar organismos con funciones superpuestas.






