Una mujer de 47 años y su hijo de 13, ambos de origen surcoreano, fueron hallados sin vida en un monoambiente. No habría indicios de violencia externa; la fiscalía investiga si se trató de un homicidio seguido de suicidio.
Un hermano de la mujer descubrió los cuerpos en su departamento del barrio de Caballito, accediendo con su propia llave tras no obtener respuesta en los llamados diarios que solía hacer para verificar su bienestar. La mujer y el adolescente vivían junto a la abuela del menor en ese inmueble. Esos datos apuntan hacia una posible tragedia familiar sin señales de intervención externa .
La escena causó conmoción: la madre fue encontrada boca arriba con una bolsa de nylon sobre la cabeza y un cable de alargue blanco sujeto al cuello. A su lado, su hijo yacía con la remera rota en la zona cervical. El lugar no mostraba signos de fuerza ni disturbios, y los investigadores hallaron una taza con líquido incoloro y huellas dactilares que ya fueron incluidas en los análisis forenses .
Según su hermano, el chico tenía autismo y la mujer padecía depresión y dificultades respiratorias, además de expresar que no quería seguir viviendo y sufría al asumir el cuidado de su hijo. La Justicia allanó la vivienda con una unidad criminalística y evalúa la hipótesis de homicidio seguido de suicidio, aunque continúa a la espera de la autopsia para definir el rumbo del expediente .






