El escritor argentino falleció a los 79 años. Fue una figura clave de la poesía contemporánea, destacado periodista cultural y traductor fundamental de Dante al castellano.

Jorge Aulicino, uno de los referentes más singulares de la literatura argentina, murió este domingo a los 79 años. Poeta prolífico, periodista riguroso y traductor apasionado, dejó una huella indeleble en el panorama cultural del país. Su voz —firme y a la vez sutil— recorrió medio siglo de poesía con un estilo propio, alejado de modas pero atento al mundo.

Durante décadas trabajó en medios como Clarín, donde ejerció el periodismo cultural con compromiso y profundidad. Pero fue en la traducción donde desplegó otra faceta esencial: su versión de La Divina Comedia, publicada por Adriana Hidalgo, es considerada una de las más importantes en lengua española, fiel tanto a la fuerza lírica de Dante como a su arquitectura narrativa.

Autor de más de veinte libros de poesía, entre ellos La línea del coyote y Cierta dureza en la sintaxis, Aulicino fue también un incansable lector y editor. Su blog “Otra iglesia es imposible” se convirtió en un espacio de referencia para los amantes de la poesía contemporánea. Con su partida, la cultura argentina pierde a un artesano de las palabras que supo tender puentes entre el presente y la tradición, entre la creación y la lectura, entre lo local y lo universal.

podría interesarte