En lo que va de 2025, los SUV ya representan el 53% de los autos patentados en la Ciudad de Buenos Aires. Especialistas advierten que su mayor tamaño genera más congestión, contaminación y riesgos para peatones, y reclaman medidas para regular su crecimiento.
Un informe del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) reveló que los vehículos tipo SUV dominan el mercado automotor en Buenos Aires, desplazando a los autos más pequeños. En el primer trimestre del año, más de la mitad de los patentamientos correspondieron a este tipo de rodado, lo que representa un fuerte salto frente al 33% de 2023.
Los SUV, al ser más altos y anchos, ocupan hasta un 30% más de espacio, emiten un 20% más de dióxido de carbono y elevan significativamente el riesgo en accidentes con peatones o ciclistas. Además, seis de los diez modelos más vendidos en el país durante este año fueron SUV o pick-ups.
Desde el CEM proponen medidas para frenar la tendencia: mejorar el transporte público, establecer impuestos por peso del vehículo o aplicar tarifas de estacionamiento más altas para autos grandes, como ya ocurre en ciudades como París, Oslo o Washington.
Según el investigador Galileo Vidoni, en la Argentina no existe legislación que regule el tamaño de los autos particulares. “El SUV se volvió el nuevo estándar, desplazando al sedán, y esto no es menor: si se los contara como país, serían uno de los diez mayores emisores de gases contaminantes del mundo”, advirtió.






