El gobernador neuquino reclamó en Buenos Aires que salde la deuda de 180 millones de dólares con la provincia mediante la cesión de bienes. “Hemos cancelado toda la deuda flotante y estamos ejecutando el 25% del presupuesto en obra pública, porque creemos que es la forma en la que deben crecer los Estados provinciales y los habitantes de una provincia”, indicó Figueroa.
En su paso por Buenos Aires, el gobernador Rolando Figueroa volvió a poner sobre la mesa el reclamo histórico que la Nación mantiene con Neuquén. Con firmeza, exigió que se salde la deuda de 180 millones de dólares a través de la cesión de bienes, una herramienta que permitiría compensar a la provincia y darle continuidad a los planes de inversión pública que ya están en marcha.
El mandatario destacó que, a pesar de un contexto económico complejo, la administración provincial logró ordenar las cuentas y alcanzar hitos significativos, como la cancelación total de la deuda flotante y la ejecución del 25% del presupuesto en obra pública. “Ese es el modelo que defendemos: un Estado que invierte en infraestructura, que genera empleo y que mejora la vida de su gente”, afirmó.
Figueroa remarcó que el reclamo no responde a una disputa política coyuntural, sino a la defensa de los derechos de los neuquinos. “No peleamos por pelear, peleamos por Neuquén. Y lo vamos a seguir haciendo cada vez que se ponga en juego el futuro de nuestra provincia”, expresó, marcando un claro posicionamiento frente a las autoridades nacionales.
El pedido del gobernador se enmarca en una estrategia más amplia de fortalecimiento de la autonomía provincial, con la convicción de que los recursos generados en Neuquén deben traducirse en desarrollo, equidad y oportunidades para todos sus habitantes.






