Ariel Giménez, uno de los involucrados en el brutal asesinato de tres jóvenes en Florencio Varela, optó por no declarar ante el fiscal a cargo de la causa. Está acusado de haber cavado las fosas donde fueron enterradas las víctimas, que luego fueron ocultadas con cemento.
La investigación por el crimen de Morena Verdi, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez, ocurrido en Florencio Varela, sumó un nuevo capítulo este lunes con la comparecencia de Ariel Giménez, uno de los detenidos en el caso. El acusado, de 29 años, decidió guardar silencio ante el fiscal Adrián Arribas, quien lo señaló como la persona encargada de cavar las fosas donde fueron ocultados los cuerpos.
Según los avances de la causa, las tres jóvenes fueron trasladadas desde La Matanza hasta el lugar del crimen, y sus restos fueron enterrados en pozos que luego fueron cubiertos con una mezcla de hormigón. Giménez fue identificado por su presunta colaboración en esa etapa del encubrimiento y está actualmente detenido.
El caso ya cuenta con otros cinco detenidos, incluidos quienes habrían participado en el traslado y la logística del hecho. Entre ellos se encuentra Lázaro Víctor Sotacuro, capturado recientemente en la frontera con Bolivia y extraditado al país. Sotacuro sería el conductor de la camioneta en la que se llevó a las jóvenes hasta el lugar donde las asesinaron.
Mientras tanto, la Justicia continúa tras los pasos de dos prófugos clave: Julio Valverde, alias “Pequeño J”, a quien se lo señala como el líder de la organización criminal, y Matías Agustín Ozorio, de 23 años. Ambos tienen orden de captura internacional y son considerados figuras centrales en el crimen.






