El gobernador destacó que la provincia mantiene el mayor consumo en supermercados del país y una desocupación menor al promedio nacional. Con una gestión austera y eficiente, Neuquén invierte sus recursos con inteligencia, crea un fondo anticíclico y sostiene el desarrollo incluso en tiempos difíciles.
Neuquén se posiciona como un ejemplo de gestión responsable en un contexto nacional de incertidumbre económica. El gobernador Rolando Figueroa destacó que, gracias a una administración ordenada y eficiente, la provincia logra mantener indicadores positivos, como el mayor consumo en supermercados del país y una desocupación por debajo del promedio nacional.
“La clave está en administrar con austeridad, evitando gastos innecesarios, y en invertir los recursos públicos de manera inteligente”, señaló Figueroa. En este marco, el gobierno provincial continúa financiando obras de infraestructura, mejorando rutas, hospitales y escuelas, sin depender de créditos externos.
Además, Neuquén creó un fondo anticíclico que permite sostener el desarrollo en tiempos de crisis, garantizando la estabilidad económica y social de la provincia. Este mecanismo asegura que los servicios esenciales y las inversiones estratégicas no se vean afectadas por las turbulencias del país.
El gobernador enfatizó que, pese a la complicada situación económica nacional, Neuquén sigue creciendo y generando oportunidades, demostrando que una gestión basada en eficiencia, planificación y transparencia es capaz de proteger a la ciudadanía y promover un desarrollo sostenido.






