El gobernador remarcó que el modelo neuquino representa un cambio profundo en la forma de gobernar: un Estado que administra con austeridad, prioriza la obra pública útil y planificada, e invierte en educación y capacitación con programas como las Becas Gregorio Álvarez. “Esta elección se trata de cuidar lo que logramos y garantizar que las decisiones se sigan tomando acá en nuestra provincia», sostuvo.
Durante un acto en el interior provincial, Rolando Figueroa convocó a los neuquinos a “defender en las urnas un modelo que demuestra que se puede crecer con equilibrio, transparencia y trabajo”. Destacó que la neuquinidad no es un concepto vacío, sino una forma de gestionar que pone en el centro a las personas y al desarrollo territorial. “Defender la neuquinidad es consolidar una nueva cultura política, que administra cada peso con responsabilidad y prioriza lo que realmente mejora la vida de la gente”, afirmó.
El gobernador subrayó que el modelo neuquino se sostiene sobre tres pilares: la eficiencia en el uso de los recursos públicos, la planificación de la obra pública y la inversión en educación y capacitación. En ese sentido, recordó que el Gobierno provincial ejecuta obras con fondos propios, sin recurrir a endeudamiento, y que programas como las Becas Gregorio Álvarez garantizan oportunidades para miles de jóvenes en toda la provincia.
“En Neuquén demostramos que el equilibrio fiscal y la sensibilidad social pueden ir de la mano. No hace falta prometer más de lo que se puede cumplir, sino gestionar con honestidad y sentido común”, señaló. Y concluyó: “Esta elección se trata de cuidar lo que logramos juntos y de garantizar que las decisiones que marcan nuestro futuro se sigan tomando acá, en nuestra provincia”.






