Los cambios físicos luego del embarazo llevan a muchas mujeres a considerar intervenciones estéticas. Especialistas recomiendan esperar varios meses y evaluar el aspecto emocional antes de decidir. La cirugía mamaria es uno de los procedimientos más elegidos en Argentina.
El posparto conlleva una serie de transformaciones corporales que motivan a muchas mujeres a consultar por cirugías que restauren el contorno corporal—en especial, el de las mamas. En Argentina, el aumento mamario representa el 13,7% de las intervenciones estéticas, seguido por el aumento de labios (8,3%) y la liposucción (7,8%), según la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS). Frente al deseo de revertir cambios tras la lactancia, el cirujano plástico Juan Manuel Seren (M.N. 107.174) destacó que la intervención debe realizarse recién varios meses después del destete.
El especialista remarcó que procedimientos como mastopexia, aumento o revisión mamaria requieren una planificación precisa y una estabilidad emocional adecuada. Una vez finalizada la lactancia, se recomienda esperar entre seis y ocho meses para permitir que los tejidos se desinflamen y estabilicen. Seren indicó que la mastopexia con prótesis es la técnica más habitual y suele implicar cicatrices permanentes, por lo que en muchos casos se sugiere acompañamiento psicológico para asegurar que la paciente esté preparada para el cambio estético definitivo. También subrayó que la genética influye en la cicatrización y que el cuidado posoperatorio con cremas, parches de silicona o láser resulta importante para mejorar el aspecto final.
En cuanto a los avances, destacó el uso de mallas reabsorbibles y biocompatibles que actúan como un “corpiño interno” para sostener la mama, prolongando los resultados y reduciendo complicaciones. Las nuevas tendencias apuntan a cirugías menos invasivas, de recuperación más rápida y adaptadas a cada paciente. Según Seren, el futuro de la cirugía mamaria buscará optimizar la seguridad y la naturalidad de los resultados, siempre priorizando el bienestar físico y emocional de las mujeres que atraviesan el posparto.






